En Indonesia, Bali

Ese viaje fue el primer viaje que hicimos todos nosotros al continente asiático, eligimos Bali por el clima favorable en agosto. En el sudeste de Asia hay algo auténtico que a mí me llamaba mucho la atención.


Llegamos a mediodía al aeropuerto de Denpasar, fue difícil de encontrar el coche que reservamos antes de ir, pero por fin lo encontramos y Sylvidinho tomó el volante hasta Kuta, en la región de Badung con el mejor copiloto de Francia…

Las carreteras eran un choque para nosotros, sobretodo para Sylvidinho porque estaba manejando a la izquierda al contrario de Francia, además, había muchísima gente, muchísima gente manejando de una manera peligrosa, nos pareció que no había ninguna regla, y ya casi no teníamos más gasolina y no veíamos donde podríamos encontrarla para seguir manejando… Recién llegamos y el país ya nos estaba poniendo a prueba, por fin en una tienda encontramos gasolina en una botella… Osea gasolina en viejas botellas de vodka vaciadas a una pichinga de gasolina… Podíamos seguir el camino con nuestro carro cuadrado (como lo son en Asia), llegamos a la primera casa donde podimos colocar nuestras bolsas después de diez minutos intentado parquear el carro.


Kuta es una ciudad, una ciudad como lo son las ciudades con muchos bares, restaurentes, tiendas, supermercados… Allí experimentamos mucho las carreteras y poco a poco Sylvindinho parecía un conductor preparado a todo peligro.


Aunque podíamos sentir la polución a causa de la cantidad de carros o de scooters, el hecho de ver tantas personas en la ciudad era muy impresionante. Pero no nos quedamos mucho tiempo allí, después de dos días seguimos rumbo a una pequeñita isla cerca de Bali llamado Nusa Penida.

Aunque el mar estaba muy agitado llegamos a Nusa Penida después de trenta minutos de bote, la isla era tan pequeñita que la descubrimos entera en sólo dos días, dormimos en unas cabañas en un campo donde sólo había palmas y vacas alrededor, un lugar muy tranquilo.


Un día allá recuerdo que nuestro scooter ya no tenía más gasolina, estabamos en un camino y no había ninguna tienda para comprarla… Pero afortunamente, un hombre que pasaba por allí me dijo: « ¿ya no tienes gasolina? ningún problema, sube conmigo y vamos a mi casita ». Le seguí detrás de su scooter hasta su casita, me dio gasolina y seguimos rumbo a una playa que se llama « Kelingking« , una playa bien escondida y rodeada de acantilados.


El camino para bajar tenía una pendiente muy respaladiza de ciento cincuenta metros y aunque yo sé que ahora hay barreras para mantenerse cuando estabamos allí no había una, era una pendiente para deportistas y eso a nosotros nos gustó. Cuando por fin llegamos a la playa, el clima era tan caliente que sólo teníamos un objetivo: bañarnos, aunque habían muchas olas. Sin embargo el regreso hasta el mirador donde estaban los monos y también Aurélien nos ha tomado medio tiempo que para bajar.


Nos encantó muchísimo pasear por la isla, no solo en los caminos donde sólo hay árboles en cada lado y donde aveces pasaban mujeres llevando unas cubetas en sus cabezas sino también en los pueblos, pueblos que visualmente nos parecíamos pobres pero también podíamos sentir que estos lugares son ricos en el fundo, con todos sus templos, como uno bien escondido que se sitúa en una cuerva cuya entrada es cuidada por unos monos… recuerdo que debimos reptar en un holito para entrar.


Tegallalang, cerca de Ubud en la región de Gianyar era el primer pueblo que visitamos en nuestro regreso a Bali. Llegamos a Ubud en la tarde, un niño en una terrasa nos ha saludado, la gente parecía feliz de vernos aunque en ese momento todavía no conocíamos a nuestro anfitrión… Por fin llegamos a Tegallalang, conocimos a Joseph y su casa, un lugar muy tranquilo y sólo rodeado de arrozales, un lugar que a mí me gustó muchísimo.


Joseph, es un chico originario de Jakarta, adoptado por una familia inglesa cuando era un niño, y cuando tuvo dieciocho años volvió a su país. El primer día allí, queríamos salir a comer, estabamos en el camino cuando de repente Joseph nos llamó: « ¿Hey, donde vaís?¿Puedo salir con vosotros? » Por supuesto que podía, Joseph era un chico muy gracioso y muy positivo, él es una de los razones por las cuales esta cena la pasamos bien.


Las arrozales de Tegallalang, un lugar muy guapo aunque hay muchos turistas porque el lugar es bien conocido, pero a nosotros nos gustó el ambiente, además era la primera vez que veíamos arrozales entonces nos enamoramos de la vista.

En la región de Gianyar nos perdimos muchas veces, queríamos acudir a un lugar y finalmente terminamos en otro, aveces encontramos pueblitos cercanos de la selva, como uno donde recuerdo que había una centana de nueces de coco en el suelo con gallinas pasando por allí. ¡Muy chido!


Un día, algo nos ha sorprendido, estabamos en la carretera y había una clase, una clase de colegio pero no estoy seguro, estaban caminando en la carretera pero como al ejército, osea en fila y cantado un canto « fuerte », un canto que me parecía « tradicional », eso lo hemos visto muchas veces allí, no solo en las escuelas sino también en los estadios de fútbol.


Se decía que la comida en Ubud era la mejor de la isla, y eso es verdad, los mejores restaurantes de Bali están en Ubud, y no estoy hablando de restaurantes lujosos, sino de restaurantes muy simples donde podéis comer los tradicionales « Mi Goreng » o « Nasi Goreng ».


Volvimos a nuestro camino, esta vez rumbo a Ahmed, un pueblo en la costa, después de algunas horas de ruta estabamos cerca del lugar, pero nos equivocamos de carretera, y llegamos a un lugar que nos pareció un pueblito indígena porque ese pueblito está retirado de la costa donde está toda la gente, además todos estaban más o menos desnudos… Estaban mirándonos porque creo que fue una sorpresa para ellos de ver europeos allí, intenté comunicarme un poquito pero nadie hablaba inglés y no hablo Indo…


Por fin encontramos la casa donde debíamos dormir dos días, los dueños eran muy amables, recuerdo que recién llegabamos y ella nos dio un plato con frutas y otras cosas y sobretodo con bruschettas, no podíamos creerlo, ¡bruschettas en Indonesia! Debíamos mandar una foto de eso a Laurent que estaba en su casa en el sur de Italia…


El primer día fuimos a bucear alrededor de un resto de bote americano, la pasamos bien, me gusta muchísimo bucear, pero una vez más no encuentré un buceo tan bueno que como en Gwada que según yo es uno de los mejores lugares para eso…

A las siete de la tarde, salimos a comer, al día siguiente debíamos levantarnos muy temprano para tomar un bote hasta las islas Gili, salimos y recuerdo que esta vez había viento, mucho viento, la primera vez que había tanto viento en la isla desde que estabamos allí, de hecho teníamos frio, pero por fin elegimos un pequeñito restaurante al otro lado de nuestras habitaciones, nos sentamos en la mesa la más lejana de la puerta de salida, Sylvindinho quería probar un « Arak ». De repente empecé a escuchar un ruido, un ruido fuerte, algunos segundos después, la tierra empezó a moverse, las botellas empezaron a caer y un pedazo de piedra se cayó del techo, la piedra casi se cayó en la cabeza de un cantante que Aurélien estaba grabando sólo algunos segundos antes, pero en ese momento debíamos salir de allí sin caer porque todo estaba cayendo. Cuando por fin estabamos afuera, era un caos, mis amigos estaban lejos, me quedé adelante del restaurante y no sé porque.


Mucha gente estaba gritando, casi toda la gente del barrio estaba afuera, ya sabíamos que había una alerta de Tsunami a causa del terremoto que era de magnitud siete, pero recuerdo algo, estabamos afuera con toda la gente cuando de repente vimos un perro corriendo muy rápido por la carretera, pero parecía intentando escapar de algo, en ese momento Sylvidinho dijo: « eso no es bueno », decidimos volver a casa a ver si nuestros anfitriones estaban bien, en el camino no veíamos nada porque ya era de noche pero podíamos sentir y escuchar las tejas del techo bajo nuestros pies, nos quedamos juntos esperando que no hubiera una ola de tsunami… Por fin cuando la alerta se levantó la mujer preparó un plato gigante de arroz para todos, a medianoche regresamos a nuestras habitaciones y sabíamos que no podríamos ir a Gili porque supimos que la isla estaba destruida… en la noche tuvimos tres réplicas pero menos fuertes.


Por fin esta experiencia era dura para todos nosotros, aunque no tuvimos daños serios, de hecho yo sólo me abrí el pie, pero no sé como eso paso porque no había sentido nada, de hecho creo que tenía tanta adrénalina que nunca el miedo se adueñó de mí, y estoy seguro que es por esta razón que tampoco sentí mi pie abrirse…

Antes de irnos, Sylvinho y yo fuimos a una tienda para comprar algo para el camino en esta tienda también habían muchas cosas destruidas pero allí también tuvimos otra réplica, y yo casi resbalé saliendo…

Por fin, decidimos de volver a Kuta porque la ciudad no tuvo muchos daños, de hecho allá la gente no sintió mucho el terremoto.

Las ciudades no son nuestros lugares favoritos excepto para Aurélien que es más un chico de ciudad. En el camino vimos muchas casas o tiendas destruidas pero la gente ya estaba reconstruyendo sus casas, era temprano en la mañana pero ya habían unas paredes construidas. Teníamos hambre, entonces nos paramos en un centro comercial para comer algo, una vez más tuvimos una réplica, una réplica no fuerte pero la gente se apuró en salir, nosotros también, pero era la última vez que sentimos un terremoto en Bali.

De vuelta a Kuta, primero fuimos por un trek en el bosque, un trek pasando por un río, debíamos pasar por peñascos porque en ese momento el objetivo era de quedarnos secos, pero fui el primero en resbalar en al río, ahora no estaba más seco, después Aurélien me siguió y todos terminamos el trek nadando… En el camino de vuelta en la carretera había un perrito, un perrito que nos parecía enfermo, los coches sólo intentaban de evitarlo pero nadie lo ayudaba, entonces yo dije a Sylvidinho: « ¡Para el coche! » y él lo paró en la mitad de la carretera bloqueando de esta manera toda la circulación y debes saber que bloquear la circulación es una cosa, pero bloquearla en Kuta es otra… Por fin el coche paró y yo salí para ver el perrito, estaba en muy mal estado, lo tomé en mis manos lo puse en el césped y me quede algunos segundos con él antes de volver al coche. La gente parecía muy alegre con este gesto, lo gracioso es que me aplaudieron pero nadie lo ayudó…

Un día fuimos a pasar la tarde en una playa, ese día Joseph nos llamó: »¿Donde estaís?¡Ok, voy! » Entonces nos encontramos con él en la playa con cervezas, recuerdo que ese día había unos perros molestando una mujer, y Joseph hizo huir a los perros, un héroe.


Pero la playa la más guapa que hemos visto en Bali es Karma beach, para bajar a la playa la pendiente es larga, pero no pude aburrirme porque la vista de arriba hasta abajo es muy hermosa. Allí encontramos chicos de Argelia, tenían una pelota entonces hicimos una partida de fútbol en la arena, la pasamos muy chevere, lo gracioso es que con ellos habían niños y cada uno de nosotros tenía miedo de herirlos intentando sacarles la pelota… Entonces cada vez los niños marcan…

Una noche, queríamos hacer una fiesta, una última juntos con Joseph por supuesto, entonces lo invitamos a casa antes de salir, nuestra casa estaba retirada, entonces no estabamos realmente en la ciudad sino en lugar mucho más tranquilo, pero es por esta razón que esta noche, estabamos afuera cuando de repente vimos una vaquilla adelante, al principio estaba solamente mirándonos, pero en uno segundo ella se volvió loca y nos arremetió, sólo Aurélien y Joseph tenían suerte de poder volver a casa, pero Sylvindinho y yo teníamos que encontrar un árbol o una pared para salvarnos… Por suerte era de noche, la vaquilla no nos veía más y regresó a su campo creo.


El viaje ya se acabó, de hecho casi, porque cuando estabamos en el camino de vuelta, al aeropuerto de Doha, Aurélien tenía un coco en su mochila (como todos nosotros), y no sé pero creo que la aduana creyó que era una bomba u otra cosa y pidieron a Aurélien abrir su mochila, fue una sorpresa para ellos cuando han visto el coco…


Era el primer viaje que hicimos juntos, y por ser el primero vivimos muchas cosas, pero creo que ese viaje fue el punto de salida de muchas otras aventuras, cada viaje es más loco que el último, siempre hacemos cosas que nos hacen pasar para un nivel superior pero es lo que queremos.

Gracias por leerme.

Lucas.

Publié par Lucas

Hi everyone! Hola a todos! Salut à tous! I'm Lucas, an adventurer from France who frequently travels around the world, so I created "blackaceadventures" to share you the stronger experiences of these trips. Don't hesitate to give me feedback, a following is always appreciated. Take a breath and have a good read!

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