tres días en Croatia pero ya habíamos visto suficiente el mar, estaba el momento de darle la vuelta a la montaña, en Italia, hay un lugar perfecto para eso. Cuando Sylvinho y yo planeabamos el viaje, me acuerdo haberlo dicho que nada podría impedirme ver los famosos Dolomiti.
El camino era chido, kilómetro a kilómetro nos hacía más cercano del lugar, y más cercano del objetivo, aunque era nada cuando pienso al trek que hicimos que puedo meter en los mejores que hemos hecho de nuestra vida.
Por supuesto, apenas llegado que teníamos hambrietta, no podíamos preparar el trek antes de que hayamos comido, entonces aquel noche, recogímos las llaves bien escondida por mi anfitrión y me acuerdo de pizzas, de amaretto que disfrute un montón.
El día del trek, me vestí con ilusión como si fuera mi matrimonio, pero en vez de un smoking era una de mis mejores zapatillas y mi gorra favorita, el clima era bueno, el día se anunciaba chevere, a causa de un gps más o menos perdido llegamos un poquito con retraso que lo expectó pero lo importante es que el día D por fin había llegado.
Cuando empezamos subiendo la montaña, podía sentir tan energía que solo alcanzar el pico podía pararme, o una piedra resbalando… De hecho solo nos faltaban cuerdas y cascos pero nuestras piernas estababan presentes como las de unos niños también venidos por una lucha con la montaña, y escalar los picos altos de los Dolomiti.

Cuando alcanzamos el pico, en cualquier lado que le echaba un vistazo podía ver un espacio tan grande que me sentía liviano, esa sensación no me dejó antes que haya bajado para alcanzar otro, en ese tipo de camino es importante tener la zapatillas adaptadas, por que las piedras estan bien resbaladizas y se rompen las unas de las otras. Apenas llegado abajo que un helicóptero de socorro se dirigaba al pico, era temprano porque ese día madrugamos, pero la montaña ya hacía las primeras victimas.
Al próximo pico, nos paramos unos minutos para jugar con el dron, una vez más actuamos en nuestra propria película, grabamos imagenes increíbles que muestran bien el tamaño gigante del lugar, dimos miedo a unas personas, pero solo era el tiempo de acostumbrarse… Sobretodo que es prohibido usar un dron allá.
Comimos un almuerzo que no puedo calificar de rico, porque aunque no había empezado el recorrido del Mont Blanc, nosotros ya habíamos empezado con las raciones… Y tras eso volvimos al camino con prisa, teníamos que seguir por unos pasos no sin dificultades y al fin del día, el tiempo se vuelvo loco, al inicio el cielo nos mandaba un montón lluvia antes de seguir con granizo, afortunadamente casí habíamos acabado el trek.
Cuando por fin el cielo calmó sus emociones, fuimos al Lago Di Landro, para que disfrutemos una última vez de la vista estupenda, y también para que pongamos nuestra piernas de fuego a dentro del lago tan frió que me hizo olvidar mis pirnas como si nunca fueran parte de mi cuerpo.
El último día, en el camino para Francia, nos paramos al Lago Di Carezza, que es el lago el más hermoso que he visto de mi vida. Allá, Sylvinho quisó tomar una foto en un lugar preciso, lo que sucede es que no podíamos encontrar el lugar, pero de repente reconocí un pedazo de piedra y dije a Sylvinho: « Séguime, ahora yo sé donde es. » Es prohibido subir las barreras pero una vez que lo hicimos, cuando me volté, ví que toda la gente hacía lo mismo, que malo influencia tuvimos.

El viaje en Europa ya acabado, pero dos días después empezamos la aventura la más difícil de mi vida, el famoso recorrido del Mont Blanc, para concluir, somos los papeles principales de nuestra pelicula que se llama: Nuestras vidas.
Gracias por leerme.
Lucas.
Ya has vivido mi sueño!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Te juro que el año que viene iré a Italia!!!!!!!!!!!
Comimos un almuerzo que no puedo calificar de rico 😅😅😅😅😅😅
J’aimeJ’aime